Destacandose
entre los partidarios de la guerra, el oficial y muy pronto
Almirante Vernon afirmaba que ésta se ganaría
a partir de las colonias españolas y que a Portobello
Panamá lo tomaría con solo seis buques.
De hecho así sucedió en 1739. Pero luego de
un gran fracaso de Inglaterra contra las costas españolas,
se preparó como contraofensiva una armada que se uniera
a Vernon en Panamá con fuerzas navales de toda parte
como desde Chile. Con todas ellas se conformó una tan
numerosa armada y tan bien provista que se diría invencible.
Comandaba
Vernon las operaciones y al año siguiente del primer
intento de toma de Cartagena se formó una imponente
escuadra de 51 buques de guerra y 135 de transporte con dos
mil setenta cañoes y con tropas que pasaban de 28.000
hombres. De su lado, Cartagena estaba defendida sólo
por sus fortificaciones , por seis navíos de guerra
y por cerca de solo 3.000 hombres pero convencidos de los
principios que defenderían.
En ella se encontraba el Virrey, el gobernador de la plaza,
Don Melchor de Navarrete y el famoso general de los galeones
Don Blas de Lezo , marino vascongado quien en combates anteriores
, en Málaga, en Tolón y en Barcelona había
perdido la pierna izquierda , el ojo izquierdo y el brazo
derecho.
Este medio hombre contribuyo decididamente al triunfo que
obtuvieron las armas castellanas. Vencieron a los Ingleses
y al indomable Vernon con la perdida de 18.000 hombres. Doblegado
se retiró a Jamaica.
Se habia apresurado a avisar a Inglaterra de la toma que él
y la corte protestante inglesa creyeron fácil. A tal
punto que el pueblo Inglés en su entusiasmo había
mandado labrar medallas conmemorativas del pretendido triunfo
representando a Don Blas de Lezo arrodillado a los pies de
Vernon y rindiéndole su espada.
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