CONSIDERACIONES
A PROPÓSITO DEL DESARME
En
estos momentos está puesta a consideración del
Senado una ley de amnistía a los salvoconductos vencidos,
de las armas legales que están en posesión de
los ciudadanos. Igualmente, varias alcaldías del País,
junto con ONG y algunas entidades cívicas, han propuesto
el desarme total de la población civil en Colombia, para
lo cual se han estado recogiendo firmas entre la ciudadanía.
Los
promotores de esta iniciativa alegan que de esta forma se disminuiría
la criminalidad, pues suponen que es con estas armas amparadas
que se cometen la mayoría de los crímenes, que
ya en nuestro medio son numerosos.
Sobre
el particular, la Sociedad Colombiana Tradición y Acción,
Entidad cívica que ha venido acompañando y estudiando
las causas de los conflictos vividos por el país en las
últimas décadas, se permite hacer las siguientes
consideraciones, con la esperanza de que sean tenidas en cuenta
en los debates.
Primero:
Poseer un arma legalmente es un principio fundamental de Legítima
Defensa, reconocido en la Constitución. En un país
de altas tasas de criminalidad, y en donde el Estado es absolutamente
ineficiente en proteger a los ciudadanos, se torna un derecho
fundamental que todos aquellos que necesiten un arma para su
defensa personal, puedan tenerla.
Segundo:
Desarmar a los civiles honestos y legalmente armados es una
medida absurda, pues evidentemente, los bandidos y delincuentes
no serán desarmados en ningún caso. Ante una medida
de estas, el ciudadano honesto entrega su arma, o al menos no
vuelve a portarla, para evitar la sanción que le será
aplicada. Pero el delincuente jamás entregará
el arma clandestina, y además, en esa circunstancia,
estará totalmente seguro de que su eventual víctima
estará desarmada y no tendrá elementos de defensa.
Tercera:
Los delitos cometidos con armas amparadas son mínimos.
La inmensa mayoría de los mismos son cometidos con armas
clandestinas e ilegales, que se consiguen por montones en el
mercado negro, de donde se surten todas las organizaciones terroristas,
subversivas y delincuenciales. De nada sirve desarmar a unos
pocos ciudadanos cumplidores de la ley, cuando los delincuentes
tienen acceso a millares de armas, y el Estado poco o nada hace
para desarmar a los bandidos, que son quienes cometen la inmensa
mayoría de los crímenes.
Cuarta;
Un ciudadano honesto que posea un arma legalmente, es un soporte
y un punto de apoyo para las autoridades legítimas. Además,
es un defensor inmediato de una persona que esté siendo
objeto de un crimen, pues con certeza, la ayuda del Estado llegará
después de haberse consumado el acto criminal.
Quinto.
El Estado no puede estar en todo momento, en todos los lugares,
defendiendo a todos los ciudadanos.
En
Colombia, las circunstancias anormales de presencia de guerrillas,
grupos paramilitares, narcotraficantes y delincuentes de toda
orden, desborda absolutamente la capacidad del Estado de proteger
los derechos fundamentales de la ciudadanía. Todos sabemos
que la Policía, el Ejército y el Das, son totalmente
insuficientes para garantizar el orden público, y en
la misma forma proteger la vida, honra y bienes de los ciudadanos,
a pesar de los esfuerzos enormes que se hacen para mejorarlos
y dotarlos de medios suficientes para alcanzar su objetivo.
En muchas regiones apartadas, la presencia de estos organismos
es casi nula. Y en algunas de ellas es totalmente nula. Cómo
podría prohibirse a los ciudadanos que habitan en esos
lugares la única posibilidad que tienen a una defensa
legítima?
Sexto.
Cuando el Estado prohíbe a los ciudadanos la defensa
legítima, debe estar en condiciones de proporcionar una
protección absoluta a todos ellos. Y si no lo hace, incurre
en la responsabilidad de indemnizar a todos aquellos que son
objeto de atropellos por parte de los delincuentes. Cuánto
podría costarle esto al Estado colombiano?
Séptimo.
El Estado está en todo el derecho de reglamentar el porte
de armas y de establecer sanciones para quienes violen las normas
exigidas. Pero una vez concedida la autorización, ese
permiso debe ser respetado por toda y cualquier autoridad, considerando
la inminencia de peligro en que están inmersos numerosos
compatriotas, porque tienen negocios con alto riesgo de asaltos,
o mueven sumas en efectivo para cancelar obligaciones, como
los ganaderos y agricultores, o viven o pasan temporadas en
zonas rurales donde no hay autoridad en las cercanías
para protegerlos.
Octavo.
Igualmente, la expedición y renovación de los
respectivos salvoconductos para portar armas, debe ser atendida
en forma eficiente por parte del Estado. Actualmente, este servicio
es uno de los más ineficientes, causando grandes inconvenientes
a quienes lo solicitan, pues a veces requiere de semanas y meses
para hacer los respectivos trámites, lo cual, además,
inevitablemente genera corrupción.
Noveno.
Según estudios muy serios y objetivos hechos en muchas
naciones occidentales, la presencia de ciudadanos armados legalmente
disminuye la criminalidad en forma ostensible. Es evidente que
hay excepciones, y que también se presentan accidentes
desafortunados. Pero son tan pocos los casos, que ello no amerita
de ninguna manera que se prohíba el porte de armas.
Por
ejemplo, Estados Unidos es el país con mayor número
de armas entre la población, lo cual hace que esta nación
tenga uno de los índices de criminalidad más bajos
del mundo. Es inevitable que se presenten accidentes con niños
que manipulan armas sin permiso de sus padres, por descuido
de estos. Sin embargo, es mucho mayor el número de niños
que mueren o sufren accidentes graves en las piscinas de sus
casas. Es esta una razón para que a alguien se le ocurra
prohibir la construcción de piscinas en casas o conjuntos
residenciales?
Décimo.
En el Brasil, donde los índices de violencia y criminalidad
no son mayores que en Colombia, se realizó un referendo
sobre el comercio de armas y municiones, en Octubre del ano
2.005. En total, 92 millones de personas votaron, de las cuales
36% votaron por la prohibición, (33 millones) y 64% (59
millones ) votaron por la necesidad de preservar el derecho
a la legítima defensa, permitiendo a cualquier persona
el derecho a comprar un arma.
Si
eso es en Brasil, donde no hay guerrillas, ni grupos paramilitares,
ni organizaciones terroristas activas, tal como las hay en Colombia,
cómo será la opinión en Colombia, donde
las amenazas son mucho mayores?

En
el vecino país de Brasil, la conocida sociedad Tradición
Familia y Propiedad TFP hoy asociación de fundadores...
promovió una campaña de esclarecimiento sobre
el tema de las armas y de que la población civil pudiera
portarlas o no para su defensa.
Después
de meses de estudiar minuciosamente el tema la entidad obtuvo
su primer triunfo al recibir el controvertido tema un amplio
respaldo de la opinión pública y que llevo finalmente
a la convocatoria de todo un plebiscito. Efectivamente este
se realizó el pasado mes de octubre y obtuvo resultados
de triunfo con votaciones en contra del desarme de mas del 70%!
Millones
de brasileños acudieron a las urnas y se mostraron de
acuerdo en que la legítima defensa es un derecho natural
y uno de los más elementales en las legislaciones.
En
Colombia la situación que merecerá un estudio
especial, pues mientras Brasil no tiene el problema del terrorismo
exacerbado, en nuestra patria, por esto mismo y a priori necesita
una legislación más clara y justa: Colombia vivió
la triste experiencia de ver a los guerrilleros prolijamente
armados y hasta los dietes, con una propaganda que realzaron
hasta la saciedad los medios de comunicación, mientras
las legislación para los ciudadanos de bien se hacía
cada vez más pesada, más complicada, y de mayor
intervención estatal.
Esta
situación compulsoria y que revisada caso por caso no
ha dejado de ser apabullante quiere eliminar de nuestra vida
y de nuestras leyes elementales derechos y por llo que se hace
urgente una revisión.
Justamente
todo un pueblo se manifiesta a favor de este derecho y lo hace
con mas fuerza al ver a su país hermano subyugado por
una violencia que ellos no quieren y por las que legítimamente
se manifiestan para defenderse y defender a su país.
Motivo
de análisis será entonces este tema para la nueva
legislatura que entra a gobernar y no abandonar a sus electores
por normas que ya han demostrado cuán erradas y dañosas
han sido para todos los ciudadanos de bien y para sus más
primarias libertades y derechos.
De
la controversia brasileña extractaremos ilustrativos
temas, argumentos y ejemplos.
Carta do Rev.mo Padre Antônio
Lorezatto
El
próximo 23 de octubre se realizará en todo brasil
un referendo, o sea, una consulta popular para que este se manifieste
a respecto del comercio de armas y municiones en el país.
La pregunta es confusa, y sería más transparente
si fuese así: Está usted a favor o en contra de
portar armas y municiones en el país? Todos deberíamos
estar desarmados...
Pero los criminales no piensan así y portan armas sofisticadas.
Nosotros recibimos de Dios el don de la vida. Y para conservarlo
necesitamos de bienes materiales que el agresor nos lo quiere
quitar y nosotros tenemos el deber de proteger.
Dios al dar la vida a los animales les dio armas para su defensa...La
abeja con el aguijón; la cobra por el veneno; la liebre
y al siervo con la velocidad; al gato los dientes y las garras
afiladas; al perro la terrible mordisco; al burro y al caballo,
las cosas devastadoras; al toro los cuernos; a otros el mimetismo
como disfraz etc.
A
nosotros el Creador no nos concedió ninguna de estas
armas pero nos dio la inteligencia para descubrir medios mecánicos
para nuestra defensa.
Los cerca de 260 millones de reales (130 millones de dólares)
que no se gastarían en este referendo...
Si
venciere el “si” y lega la era del desarme todos
quedaran desarmados. Quienes no se desarmarán serán
los criminales que conociendo esto, multiplicaran sus ataques
a las personas y a las residencias...
En
cuanto el gobierno no desarma a los bandidos y no nos proporcionan
seguridad opto por e uso de armas de fuego de defensa. Si el
desarme sucede, seremos todos ovejas indefensas y los lobos
atacan es a las ovejas indefensas.