Realidad Nacional 2002

Cuál es la actitud de las Organizaciones de Derechos Humanos
frente a los crímenes de la guerrilla ?

NOTICIA
FECHA
Reporteros Sin Fronteras, preocupada por "clima de terror" contra periodistas en Colombia
25/07/02
La Iglesia en la mira
23/07/02
Una guerrilla enferma
23/07/02
La Iglesia también es blanco de los grupos armados
22/07/02
Cientos de colombianos participaron en la jornada de resistencia civil.
21/07/02
La Iglesia buscará diálogo útil con los violentos: Rubiano
07/07/02
Cardenal Pedro Rubiano, otra vez presidente de Conferencia Episcopal Colombiana
03/07/02
Conferencia Episcopal sesión ayer
03/07/02
Amenazas se ciernen en contra de la Iglesia
02/07/02
Asesinado sacerdote José Hilario Arango en Cali
28/06/02
Un diputado perdió a 42 familiares en la matanza de Bojayá.
06/06/02
110 muertos y 108 heridos en atentado contra iglesia de Bojayá, según informe oficial Bogotá.
06/06/02
"Esto fue un genocidio"
06/06/02
Lista de materiales incautados por el DAS
06/05/02
Farc buscan ruta de emergencia para sacar coca de antigua zona de despeje.
24/04/02
Secuestrados dos sacerdotes en Arauca
08/04/02
Papa reprueba asesinato de sacerdote en el Huila
08/04/02
Asesinado sacerdote en plena misa
06/04/02


25 de Julio de 2002
ELTIEMPO.COM

Reporteros Sin Fronteras, preocupada por "clima de terror"
contra periodistas en Colombia


La organización internacional reclamó al ministro de Justicia, Rómulo González Trujillo, la apertura de una "profunda investigación" para esclarecerel atentado que el pasado martes hirió en Medellín al ex director de la radio "Todelar" Jorge Carvalho, y al director de la radio "El Clarín", Fernando Vera.

RSF expresó su preocupación por la "multiplicación de los actos de violencia e intimidación contra periodistas" en Colombia, que han creado un auténtico "clima de terror" para estos profesionales.

"Aunque los motivos precisos de este atentado son todavía desconocidos, estos periodistas son dos víctimas suplementarias de la violencia que sufre esta profesión en Colombia. Es necesario que los responsables de este atentado sean identificados y juzgados", afirmó el secretario general de RSF, Robert Ménard.

El atentado, en el que murió un ex congresista y fueron heridas otras ocho personas, no ha sido reivindicado, pero las autoridades colombianas sospechan que es obra de la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), indicó RSF.

La organización de defensa de la libertad de prensa recordó que las Farc declararon "objetivos militares" a varios periodistas, dos de los cuales se han exiliado del país tras recibir amenazas.En una carta dirigida al comandante en jefe de las Farc, Manuel Marulanda, RSF reclamó el respeto de las personas que no participan directamente en el conflicto, tal y como está recogido en el artículo 3 de la Convención de Ginebra.

Desde 1991, unos cuarenta periodistas han sido asesinados en Colombia, lo que convierte a este país en el "más peligroso del continente para los profesionales de la información"

23 de julio de 2002

La Iglesia en la mira

En una carta firmada por monseñor Rubiano, presidente del Episcopado, se pide a los religiosos no desfallecer y acompañar a sus comunidades.

Desde el 2 de octubre de 1989, cuando el entonces obispo de Arauca, monseñor Jesús Emilio Jaramillo Monsalve, fue asesinado, en la vereda del municipio de Fortul (Arauca), por guerrilleros del frente Domingo Laín y la Compañía Simacota del ELN hasta hoy, la situación de violencia contra los religiosos ha empeorado.

Según un informe elaborado por el Secretariado Nacional de Pastoral Social, del Episcopado, tres obispos han sido secuestrados (Tibú, Arauca, Ariari). Han sido asesinados un arzobispo (Cali), un obispo (Arauca), 43 sacerdotes, dos religiosos y dos misioneros. Amenazados ocho obispos, tres religiosas y doce sacerdotes. Secuestrados: ocho sacerdotes y un misionero.

El Episcopado pidió a los sacerdotes y religiosos del país que no dejen de dar su testimonio de cercanía y solidaridad con las comunidades, a pesar de la difícil situación que se vive en algunas regiones.En un mensaje, firmado por monseñor Pedro Rubiano, presidente de la Conferencia Episcopal se les pide no desfallecer ante las amenazas, fruto de la situación conflictiva del país.

"Unidos en la oración le pedimos al Señor nos de la fortaleza para no desfallecer ante la adversidad y poder, sin temor, anunciar el evangelio con la seguridad y la convicción de los apóstoles, auténticos testigos de Cristo", dice el mensaje.

Pero no solo a ellos se dirigió la Iglesia, también a todos los seminaristas. "A ustedes, futuros sacerdotes diocesanos o religiosos, les tocará afrontar la tarea evangelizadora en el campo de la pacificación y reconciliación de nuestras comunidades, heridas por tan diversas formas de violencia. Para esta delicada misión será necesario capacitarse intensamente durante el período de formación", dice la Iglesia
.

23 de Julio de 2002
EL TIEMPO

Una guerrilla enferma

Secuestrar a una niña de 3 años para obligar a su padre a renunciar a la alcaldía y a los medios a publicar el hecho, es tan diabólico como matar con motosierra. No pareciera tener límites el repertorio de atrocidades a que nos han venido acostumbrando las Farc en nombre de una muy desdibujada -por no decir que inexistente- lucha por la justicia, la igualdad y la democracia.

La semana pasada no fue la excepción, y, apretando aún más la soga del desprestigio que tiene en el cuello, la guerrilla produjo hechos que bastarían para conmover a una nación por generaciones. El miércoles fue secuestrada la hijita de 3 años del alcalde de Colón (Putumayo), junto con la empleada que la llevaba a la guardería. Se la llevaron para presionar al padre a dejar el cargo. Un mes antes y con idéntica intención, fue secuestrado el hijo del alcalde de Vistahermosa (Meta), José Leonel Castaño. Poco después fue asesinada Gloria Mercedes de Ortega, esposa del alcalde de San Vicente del Caguán, pese a que este ya había renunciado y huido del pueblo.


Hace una semana, una ambulancia que transportaba a una mujer, herida en un atentado en Cambao (Cundinamarca), fue detenida por un grupo de las Farc, el cual procedió a hacer bajar del vehículo a sus dos pequeños hijos, remató de cinco tiros a la señora y les ordenó a aquellos subir de nuevo y llevarse el cadáver de su madre al pueblo. Y el sábado, el pobre 'Eugenio', el caballo que transportaba la carne en Guadalupe (Antioquia), fue convertido, junto con la zorra que tiraba, en una bomba contra la estación de policía del pueblo, que estalló en la madrugada y dejó diez civiles heridos.

Los alcaldes renunciaron en el acto; dos mujeres están muertas y una niña y un joven están secuestrados. Misión cumplida, se dirán, satisfechos, los autores. Los cuales, como los 'pájaros' de la Violencia, están demostrando al mundo que en Colombia la guerra no perdonará a la infancia o a la inocencia y que en este país, donde la clemencia y la dignidad hace tiempo desaparecieron del corazón de hombres como Marulanda y Castaño, todos los horrores son justificables.

En nombre de la 'causa' -hoy reducida a dólares y pasta-, a estos hombres no les quita el sueño hundirse en el abismo de las peores ignominias y arrastrar consigo a todo el país. ¿Quién será más diabólico: el homicida de motosierra que disfruta con los alaridos de la víctima mientras la despedaza, o el señor del bloque sur de las Farc que, a estas horas, tiene en su poder a la hija del alcalde de Colón? Una sociedad en la que los niños son secuestrados para chantajear a sus padres y buscar pantalla en la prensa, y en la que es cosa corriente torturar y matar en las formas más viles y espeluznantes es una sociedad enferma.

Cuántos colombianos no empezamos por horrorizarnos y, de tanto leer y ver morbosamente emitidas estas historias, acabamos acostumbrándonos, encerrados en nuestro pequeño cascarón de indiferencia cotidiana, a continuar con la vida, como si aquí no pasara nada. Ese es, justamente, el principal síntoma de una sociedad enferma: mientras haya colombianos capaces de semejantes atrocidades contra otros colombianos y muchos seamos capaces de seguir viviendo como si nada, este país no tendrá arreglo. Además de conmovernos, estos hechos nos ponen ante una situación llena de interrogantes éticos.

No bastándoles con la renuncia del alcalde de Colón, las Farc le han puesto como condición para devolver a su hijita que él difunda en los medios su situación como un 'mensaje' para los alcaldes de todo el país. ¿Qué hacer? Lo sucedido es una noticia que amerita ser publicada, como una demostración más de los extremos a los que la guerrilla ha llegado. Infortunadamente, al hacerlo, de alguna manera se está entrando en el juego de las Farc, que no vacilan en poner de carne de cañón a una niña de 3 años para obligar a su padre y a los medios a difundir sus amenazas contra los alcaldes, El dilema es tan viejo como los medios mismos.

En una sociedad en la que hay gente capaz de semejantes chantajes, es vital buscar esa imposible combinación de responsabilidad y humanidad. Estamos seguros de que en Colombia existe aún mucha gente que, al leer el horror que rodea este incidente, va a convencerse aún más de que si no enfrentamos entre todos a sus autores, el país se nos va a deshacer entre las manos. Cada uno, en su vida cotidiana, como tratamos de hacerlo a diario desde las páginas de EL TIEMPO, puede poner un granito de arena para decir a esos desalmados de derecha e izquierda: "¡Basta! Ustedes no son dignos de proclamarse políticos, ni, aun, de decirse seres humanos".


22 de Julio de 2002
EL TIEMPO

La Iglesia también es blanco de los grupos armados

Según un informe elaborado por el Secretariado Nacional de Pastoral Social, del Episcopado, tres obispos han sido secuestrados (Tibú, Arauca, Ariari).

Han sido asesinados un arzobispo (Cali), un obispo (Arauca), 43 sacerdotes, dos religiosos y dos misioneros. Amenazados ocho obispos, tres religiosas y doce sacerdotes. Secuestrados: ocho sacerdotes y un misionero. Estos datos hace relación a hechos ocurridos desde el 2 de octubre de 1989, cuando el obispo de Arauca, monseñor Jesús Emilio Jaramillo Monsalve, fue asesinado, en una vereda del municipio de Fortul (Arauca), por guerrilleros del frente Domingo Laín y la Compañía Simacota del ELN.

El Episcopado pidió a los sacerdotes y religiosos del país que no dejen de dar su testimonio de cercanía y solidaridad con las comunidades, a pesar de la difícil situación que se vive en algunas regiones.

En un mensaje, firmado por monseñor Pedro Rubiano, presidente de la Conferencia Episcopal se les pide no desfallecer ante las amenazas, fruto de la situación conflictiva del país.
"Unidos en la oración le pedimos al Señor nos de la fortaleza para no desfallecer ante la adversidad y poder, sin temor, anunciar el evangelio con la seguridad y la convicción de los apóstoles, auténticos testigos de Cristo", dice el mensaje.

Pero no solo a ellos se dirigió la Iglesia, también a todos los seminaristas. "A ustedes, futuros sacerdotes diocesanos o religiosos, les tocará afrontar la tarea evangelizadora en el campo de la pacificación y reconciliación de nuestras comunidades, heridas por tan diversas formas de violencia. Para esta delicada misión será necesario capacitarse intensamente durante el período de formación", dice la Iglesia.


21 de Julio de 2002
EL TIEMPO

Cientos de colombianos participaron en la jornada de resistencia civil.

Miles de personas salieron este domingo a las calles de las principales ciudades del país, en una jornada de resistencia civil contra la violencia de los grupos armados ilegales.

Así mismo, los ciudadanos expresaron su respaldo a los alcaldes y funcionarios públicos amenazados por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) para que renuncien.

En Bogotá, Cali (Valle), Medellín (Antioquia) y Barranquilla (Atlántico), cientos de personas de todas las edades y condiciones sociales salieron a las calles caminando, trotando, en bicicleta, o practicaron deporte masivo en respaldo al llamado del alcalde de la capital, Antanas Mockus, para protestar pacíficamente contra la violencia.

Vestidos con camisetas en las que se leía la palabra "resistencia" debajo de las banderas entrecruzadas de Colombia y de cada una de las ciudades, los colombianos consolidaron por varios minutos una cruzada nacional contra el terrorismo y por la paz.

Cali

El alcalde de Cali, Jhon Maro Rodríguez, quien debió sacar a su familia del país esta semana por las amenazas de las Farc, aseguró a periodistas que la movilización "es una manera de decirle a los violentos que no nos vamos, que definitivamente los alcaldes no renunciamos, que los concejales no van a renunciar y que nos vamos a fortalecer con las medidas de seguridad".

Medellín

En Medellín, más de 2.000 manifestantes se congregaron a temprana hora del día en el centro administrativo de la ciudad, y desde allí salieron en un ciclopaseo por las principales avenidas de la ciudad.

Los manifestantes se pronunciaron en favor de la no violencia y por la libertad de los secuestrados, especialmente por la de Guillermo Gaviria, gobernador del departamento de Antioquia ?del que Medellín.

Barranquilla

En Barranquilla, los ciudadanos se reunieron en la Plaza de la Paz para apoyar la jornada de resistencia civil y decirle "no" a la guerra.
"Resistencia significa oponerse a ideas y acciones violentas de todos los grupos", aseguró el alcalde de Barranquilla, Humberto Caifa.

Bogotá

Mientras en Bogotá, el alcalde Mockus y el ministro del Interior, Armando Estrada, presidieron la jornada de protesta que incluyó una corta caminata y ejercicios en bicicleta estática al aire libre.

"Esta es una expresión del corazón en la que todos nos pusimos la bandera para decir no, que no nos sigan amedrentando porque no vamos a dejar que nos exploten el amor a la familia y nadie va a poder aprovecharlo para tratar de presionarnos. Esto es resistencia", anotó Mockus.

Por su parte Carmen, una joven que participó activamente en la jornada puntualizó que "esta es una forma de hacer paz, de decirle no más a los violentos y resistir hasta el final".

Desde hace más de un mes los funcionarios públicos están siendo amenazados por las Farc para que dimitan a sus cargos o de lo contrario serán asesinados, lo que ha originado la renuncia de al menos 120 alcaldes, de un total de 1.098, según cifras oficiales.

Sin embargo, extraoficialmente medios de prensa señalan que en total habrían dimitido ya unos 220 mandatarios seccionales. El gobierno del presidente Andrés Pastrana se ha negado a aceptar dichas renuncias.

Unos 6.400 concejales también se hallan en la mira de los rebeldes, según la entidad que los agremia.


7 de Julio de 2002
PROCESODEPAZ.COM

La Iglesia buscará diálogo útil con los violentos: Rubiano
"El país no puede esperar soluciones fáciles"

El nuevo presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Pedro Rubiano llama a los colombianos a participar de la reconstrucción del país.

El arzobispo de Bogotá, Pedro Rubiano Sáenz, regresa a la Presidencia de la Conferencia Episcopal.

Polémico, como siempre, advierte que el país no puede pretender que los problemas se resuelvan de un día para otro y llama a los colombianos a rodear al nuevo Gobierno en la actual coyuntura de orden público.

Eso sí, reitera que la Iglesia seguirá buscando una salida concertada con la guerrilla y plantea una reflexión sobre el tema de la vida: "¿si nos escandalizamos con las muertes que produce el terrorismo, por qué no nos escandalizamos con las vidas que dejan de nacer por el aborto?".

¿Qué solución plantea la Iglesia a la crisis de gobernabilidad que generaron las Farc con las amenazas a los alcaldes?

Hago, una vez más, un llamamiento a los hombres y mujeres que se encuentran en los grupos armados al margen de la ley, a que miren con serenidad la situación. No pueden solucionar nada atropellando al pueblo y a los mandatarios que ese pueblo eligió. La inteligencia, la capacidad y el anhelo que tienen de cambiar al país deben llevarlos por la vía correcta, civilizada, moviendo ideas. No con balas. Y creo que el país respiraría un aire nuevo si las Farc dieran espacios para el encuentro. Hay que ponerle fin al derramamiento de sangre, no seguir con las pretensiones de desestabilizar el país con las amenazas a alcaldes que han sido elegidos legítimamente.

Eso no se puede aceptar. Entonces nosotros, como hombres de Iglesia, de fe, compartimos esta angustia y la vivimos. Pero creemos que la paz es posible.

La Iglesia jugó un papel muy importante en los pasados diálogos. ¿Qué retomaría de esa experiencia?

Creo que ha habido un avance en el sentido de que se ha desarrollado una conciencia en la aplicación y preservación del Derecho Internacional Humanitario. Hoy día este es un tema que está presente. En consecuencia, el DIH tiene que ser una realidad en Colombia, hay que liberar del conflicto a la población civil.

Del proceso anterior queda una mayor conciencia de la necesidad de buscar acuerdos de paz, eso es rescatable, pero también es cierto que se deben fijar claramente los pasos que deban darse y las exigencias que se deban plantear y convenir. Porque de lo contrario el diálogo se puede convertir en un mecanismo dilatorio.

¿Faltó conducción en el manejo de la paz durante este gobierno?

El país es muy consciente de que un proceso de paz no puede progresar sin un cese de hostilidades. Y no hay que olvidar que el derecho a la vida también es el derecho a la libertad. Entonces, la paz es fruto de la justicia, pero también de la libertad y a cada cosa hay que llamarla por su nombre, sin eufemismos, sin tratar de disimular o que haya molestias porque se califica el secuestro de secuestro o el atentado de atentado. El secuestro, sea político o económico, priva a la persona de la libertad y es un delito contra los derechos fundamentales de la persona.

¿Cuál va a ser el papel de la Iglesia frente al tema de la paz?

Durante la Conferencia Episcopal reflexionamos acerca de la situación del país. Tenemos una gran preocupación porque la ruptura de los diálogos supuso una degradación imprevisible del conflicto armado. Cada vez hay más colombianos víctimas directas e indefensas.

Basta mirar lo que sucedió en Bojayá, algo que jamás se podrá olvidar. Ellos, la guerrilla, hablan de paz, todos hablamos de paz, pero tenemos que producir hechos concretos. Lo único a lo que aspiramos es a ser unos buenos componedores, unos facilitadores

Pero el país parece tener muy pocas esperanzas en una paz negociada...

Ante el nuevo panorama, veo que la población va cayendo, no en un derrotismo, pero sí en el pesimismo. Así que tenemos que afirmar que podrán venir días mejores si todos los colombianos rodeamos nuestras autoridades, porque la paz se construye siendo solidarios. Y cuando invoco la solidaridad me refiero a que se haga justicia social en distintos campos. Tiene que haber paciencia. A veces somos muy apresurados y no nos detenemos a pensar que un conflicto de 50 años no se puede resolver en un gobierno.

Frente a la necesidad de fortalecer las Fuerzas Armadas y generar un clima de seguridad, debe aparecer la sabiduría del gobernante en la conducción del Estado para que no se descuide el frente social y económico de la Nación. Ahora bien, hay que tener en cuenta que las soluciones no van a llegar de la noche a la mañana.

Es preciso tener paciencia y serenidad. No podemos ser inmediatistas. Y claro que el sector privado debe concentrarse en ver cómo hace que el país sea más productivo para que una población cada vez mayor tenga acceso a derechos fundamentales como el trabajo, la seguridad social, la educación, la vivienda.

¿Cómo pueden aportar los particulares en esa empresa?

Ante todo hay que crear unos controles previos frente a la evasión de impuestos y al mal manejo de los recursos públicos. A mi modo de ver el Gobierno debe cumplir una tarea muy exigente en este aspecto. Los dineros que se pierden y se despilfarran no son de los gobiernos sino de los ciudadanos. Uno lamenta que el trabajo de las auditorias y contralorías se ejerza cuando ya el dinero se ha perdido.

Los alcaldes amenazados hablan de diálogos regionales.
¿Le 'suena' esa propuesta?

Frente a planteamientos como los diálogos regionales y el canje, creo que el Estado puede escucharlos y estudiar su viabilidad. Pero debe haber una línea central que permita canalizar las sugerencias e inquietudes. Ideas hay y es muy bueno que la gente esté pensando cómo hacer la paz. Pero esas propuestas deben integrar un cuerpo fundamental

¿Cómo enfrentará la Iglesia las amenazas contra sus sacerdotes y obispos?

En los casos que no haya más remedio, haremos algunos traslados. Pero en la mayoría de los casos nos vamos a quedar. Ni Jesucristo se bajó de la Cruz ni el papa Juan Pablo II ha pensado en la renuncia, pese a su delicado estado de salud. Nosotros no podemos dejar a nuestras comunidades por las amenazas,aunque el Estado se haya venido diluyendo en algunas regiones.

¿Qué esperan del gobierno de Alvaro Uribe?

En el mensaje de saludo enviado por el Episcopado al gobierno entrante, le señala el convencimiento de que nunca la violencia le abre caminos a la paz. Por eso invitamos al Gobierno para que realice nuevos intentos de reconciliación con imaginación y creatividad. Pero también los colombianos deben apoyar las propuestas en función de la construcción de la paz.

No podemos dejarnos arrinconar por el miedo porque una de las consecuencias graves es la fuga de capital humano. Estamos perdiendo talentos, inteligencias que bien podrían prestar grandes y útiles servicios a la Nación. La gente piensa que es Dios el que nos tiene que arreglar todo. La cosa es a Dios rogando y con el mazo dando.

Al hacer su elección, los 82 obispos tuvieron en cuenta el nuevo momento político que viene para el país con Álvaro Uribe como Presidente (con mayorías en el Congreso: 60 senadores y 100 representantes) y la ruptura de los procesos de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) y el Ejército de Liberación Nacional (Eln).

Es la segunda vez que Rubiano llega a esta posición. Ya lo había hecho hace 12 años, en 1990, y estuvo al frente de la jerarquía eclesiástica por 6 años.
Recibe un país diferente, enmarcado en una grave crisis social, política, económica y con un conflicto armado que crece.

Rubiano es un prelado de posiciones que siempre levantan ampolla. Durante el proceso 8.000 dijo que no darse cuenta de la entrada de dineros del narcotráfico a las campañas era tanto como no ver un elefante en la casa. Se opone al aborto con el argumento de que es como legalizar el asesinato por la gran cantidad de muertes que ocurren en Colombia. Pide no dejarse acorralar ante la guerrilla.

Castro, el vicepresidente, fue protagonista de primera línea de la liberación de los 70 soldados de Las Delicias y Juradó en agosto de 1996 y también participó en el encuentro de Maguncia (Alemania) con el Eln, en 1998. Marulanda, el secretario general, ha estado en el Caquetá durante los últimos 12 años y conoce a fondo la problemática de las zonas de conflicto, de los cultivos ilícitos y de la injusticia social.

La pregunta esta elección implica un paso hacia la derecha.
"No nos adelantemos todavía", dice Nelson Berrío, de la Asamblea Permanente por la Paz, que reúne a un número considerable de ONG.
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"Hay una tendencia a clasificar arbitrariamente de derecha a quienes hablan de orden y autoridad", dice el general (r) Álvaro Valencia Tovar. Lo cierto, es que hay un giro entre monseñor Alberto Giraldo, quien presidió la Conferencia Episcopal durante los últimos seis años y acompañó de principio a fin el proceso de paz con las Farc, y Rubiano, que repite presidencia


Terrible resultado del narco-terrorismo:
Y sin embargo, según la izquierda Europea las FARC no son ni narcos ni terroristas…


3 de Julio de 2002

Cardenal Pedro Rubiano, otra vez presidente
de Conferencia Episcopal Colombiana

Al arzobispo de Bogotá le fue encomendada la tarea de promover la reanudación de un proceso de paz entre el gobierno de Álvaro Uribe y las guerrillas de las Farc.

"Los 75 prelados del país decidimos elegir al cardenal Rubiano, con la pretensión de que él constituya con el próximo presidente de Colombia, Álvaro Uribe, un equipo que promueva un justo proceso de paz", dijo a los periodistas el obispo Héctor Gutiérrez, actuando como portavoz de la Conferencia.

Monseñor Gutiérrez señaló que como vicepresidente fue elegido el arzobispo de Tunja (centro-este), monseñor Augusto Castro, un férreo defensor de la salida negociada para la guerra de guerrillas, y como secretario general monseñor Fabián Marulanda, quien sirve en el selvático y conflictivo departamento de Caquetá (sur).

La nueva junta directiva de la CEC tendrá un período de tres años, pero podrá ser reelegida por una vez. El cardenal Rubiano sucede en el liderazgo de la Conferencia al arzobispo de Medellín, monseñor Alberto Giraldo, quien integró el equipo del saliente gobierno del presidente Andrés Pastrana que sostuvo unos frustrados diálogos de paz con la guerrilla de las Farc.

El arzobispo de Bogotá fustigó duramente en su momento a las Farc, grupo al que acusó de carecer de voluntad de reconciliación y de haber dado un mal manejo a la antigua zona despejada de 42 mil kilómetros cuadrados ubicada entre Caquetá y el vecino departamento de Meta y sede de las frustradas conversaciones.

Según versiones extraoficiales, los rebeldes han amenazado de muerte al cardenal, cuya guardia fue reforzada por la policía metropolitana.

La nueva junta directiva de la CEC también deberá afrontar la creciente violencia que afecta a Colombia y, en particular, a los religiosos católicos.

De acuerdo con la CEC, un arzobispo y cinco sacerdotes han sido asesinados en lo corrido del año en Colombia, mientras que otros cinco religiosos están secuestrados y un número similar fue amenazado por los grupos armados ilegales que operan en el país.

Monseñor Rubiano también se destacó hace ocho años como un duro crítico del entonces presidente colombiano, Ernesto Samper (1994-98), acusado por la Fiscalía de haber recibido millonarios fondos de los narcotraficantes para financiar la campaña proselitista que lo llevó al poder.


3 de Julio de 2002
PROCESODEPAZ.COM

Conferencia Episcopal sesionó ayer
Sacerdotes no dejarán sus cargos

La Iglesia Católica dijo que está dispuesta a mediar en un nuevo proceso de paz entre el Gobierno entrante y los grupos subversivos.

Un arzobispo y cinco sacerdotes han sido asesinados en lo corrido del año en Colombia, mientras que otros cinco están secuestrados y un número similar fue amenazado por los grupos armados ilegales que operan en el país, reveló ayer la Conferencia Episcopal en su asamblea anual.

El presidente de la Conferencia, monseñor Alberto Giraldo, afirmó que a pesar de las amenazas "los jerarcas de la Iglesia Católica no sucumbirán a la voluntad de la insurgencia, aunque las autoridades municipales renuncien a sus cargos por la presión de los violentos".

"Cinco sacerdotes están secuestrados, un número similar fue amenazado y tres más resultaron heridos", indicó el monseñor Alberto Giraldo.

Giraldo, quien culmina su gestión al frente de la Conferencia, luego de seis años, precisó que "ninguno de los sacerdotes se retirará de sus parroquias a pesar de las amenazas, porque no se puede desbaratar el país".

Asimismo y frente a las demandas de las Farc contra los funcionarios municipales, el jerarca hizo un llamado para que "los ciudadanos rodeen a las autoridades legítimamente constituidas".

Agregó que la Iglesia debe hacer caer en cuenta "sobre el caos que se puede generar en el país si se deja a los grupos armados imponer sus argumentos".

Según la Conferencia Episcopal, en los últimos 18 años, en el país, los grupos armados asesinaron a 44 sacerdotes, secuestraron a 11, hirieron a 7 y amenazaron a 20.

Igualmente, la Iglesia Católica respaldó la posibilidad de reabrir las negociaciones entre el Gobierno y las Farc, y ofreció su mediación en las gestiones.

Asi lo dio a conocer monseñor Giraldo, quien dijo que "la Conferencia Episcopal debe seguir ofreciendo su posibilidad, llámese de facilitación, convocación o acompañamiento para que los grupos armados, todos sin excepción, den pasos en la búsqueda de la paz". "Como todos los colombianos, también nosotros los obispos conocemos la dinámica de la intimidación, secuestro y amenaza. El plan destructivo y desestabilizador parece dirigido contra todas las instituciones. Hay señales de que también es contra la Iglesia", expresó el Presidente de la Conferencia Episcopal.

Añadió que "el camino del diálogo, de la negociación, del respeto del Derecho Internacional Humanitario, es el único camino que juzgamos realista y adecuado para la situación que vivimos".

Por su lado, el arzobispo de Tunja, Luis Augusto Castro, declaró que las amenazas contra los alcaldes que no renuncien "es una gravísima situación, pero todas las comunidades tienen que apoyarlos en su gestión".

El prelado reclamó de las Farc "sensatez para que se dén cuenta del error que está cometiendo".

Castro pidió "un proceso de paz serio y con resultados concretos" y subrayó que "la única salida efectiva es volver a los diálogos de paz con premisas diferentes a las anteriores que no dieron resultados".

Seguros para alcaldes

El Gobierno Nacional aceptó ayer estudiar la posibilidad de ayudar a los alcaldes de los municipios amenazados por la guerrilla a tramitar un seguro de vida.

El ministro del Interior, Armando Estrada Villa, declaró que se harán los trámites necesarios ante las compañías aseguradoras para permitir que algunos de los alcaldes intimidados por las Farc pueden obtener su seguro de vida.El Gobierno también les ofreció protección individual, facilidades para que puedan trabajar en lugares distintos al municipio para el cual fueron elegidos, de acuerdo con el nivel de riesgos que enfrentan.

Estrada Villa explicó que serán los concejos municipales los que decidan sí pueden o no los alcaldes despachar desde otras jurisdicciones.En caso de que los concejos estén desintegrados, por diversas razones, compete a los gobernadores tomar la determinación.

El Ministro se reunió ayer con 15 alcaldes del departamento de Boyacá que han sido amenazados por la subversión.Estrada dijo que el Gobierno Nacional atendió todos sus reclamos. No obstante, hubo algunas solicitudes de alcaldes que no pudieron ser resueltas de inmediato.

Estrada explicó que varios de los mandatarios locales pidieron el suministro de combustibles, vehículos e implementos para su defensa y para facilitar su gestión.

Asi mismo, el ministro del Interior, le dijo a los alcaldes municipales que el Gobierno Nacional no autorizará los diálogos regionales en las actuales circunstancias porque es colocar a merced de la guerrilla a los gobernantes amenazados.

Estrada Villa sostuvo que no es prudente permitir esos diálogos porque, además, el país requiere una negociación política pero manejada con criterio general por el Presidente de la República o por quien él delegue."El proceso de paz es la mejor salida", sostuvo el Ministro al término de una reunión con 15 alcaldes del departamento de Boyacá que han sido amedrentados por la subversión.

"Tener muchos frentes de negociación sería irresponsable", insistió el Ministro tras señalar que esta postura del Gobierno Nacional es compartida por muchos de los alcaldes que han sido amenazados de muerte por las Farc.

"No somos partidarios de los diálogos regionales pero mucho menos en las actuales circunstancias donde unos alcaldes atemorizados, fruto de la presión indebida de la guerrilla, no serán negociadores igualitarios sino que estarán en desigualdad de condiciones, lo que no es conveniente para el país", afirmó Estrada Villa.


2 de Julio de 2002
PROCESODEPAZ.COM

Hoy se designa al sucesor de monseñor Alberto Giraldo
Amenazas se ciernen en contra de la Iglesia
"Próximo Gobierno deberá insistir en unasalida negociada": Episcopado

"Hay señales de que los violentos dentro de sus planes siniestros pretenden actuar contra la Iglesia", denunció el presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Alberto Giraldo Jaramillo.

El prelado hizo las declaraciones momentos antes de instalar la Asamblea Plenaria Ordinaria de la Conferencia Episcopal que se desarrolla en Bogotá y en la que se elegirá la nueva mesa directiva del organismo.Según Giraldo Jaramillo, es claro que el plan destructivo y desestabilizador de los grupos al margen de la ley está dirigido contra todas las instituciones legítimas, nacionales, departamentales y locales.

"Con inmensa preocupación nos damos cuenta de la dinámica de guerra que ataca a todas las instituciones. Como todos los colombianos, nosotros los obispos conocemos la estrategia de la intimidación, el secuestro y la amenaza", indicó monseñor Giraldo, quien también ejerce como arzobispo de Medellín."Esa dinámica -agregó el prelado- se ha hecho más amplia frente a los representantes de las diferente ramas del poder".

Al respecto, el obispo de Barrancabermeja, monseñor Jaime Prieto, calificó de muy grave la campaña de las Farc contra los funcionarios municipales y dijo que la crisis se ha agravado porque "hay un vacío de poder".

"Cuando el Estado no funciona y se registra un vacío de poder como ocurre en Colombia, es lógico pensar que los alcaldes y la sociedad civil queden a merced de los grupos irregulares", señaló.El Presidente de la Conferencia Episcopal también se refirió a la necesidad de una salida negociada al conflicto armado.

"Creemos firmemente que la salida al problema debe ser negociada. El cómo y el cuándo no lo sabemos, pero el Gobierno y la insurgencia deben volver a la mesa de conversaciones para resolver problemas como el de los alcaldes", señaló.Por su parte, el arzobispo de Tunja, monseñor Augusto Castro, aseguró que "en el episcopado creemos que la única salida efectiva para la crisis colombiana es volver a la mesa de las negociaciones".

"Los obispos vemos que el diálogo de paz supone la única salida para el problema colombiano, por lo que llamamos al próximo Gobierno a sentarse a la mesa con la guerrilla, aunque con premisas distintas a las del pasado proceso", insistió monseñor Castro.

En este sentido, Giraldo Jaramillo les pidió a los jerarcas católicos y a la Comisión de Conciliación Nacional, CCN, (creada por la Conferencia Episcopal) que persistan en facilitar un nuevo diálogo de paz con la guerrilla.

De igual manera invitó a la reconciliación nacional y dijo que el único camino es el diálogo y el respeto al Derecho Internacional Humanitario.Por su parte, el cardenal primado, monseñor Pedro Rubiano Sáenz, señaló que los colombianos deben mantener la serenidad para buscar la paz mediante la reconciliación.

Cambio de Presidente

Con el fin de elegir al sucesor de monseñor Giraldo Jaramillo en la Presidencia de la Conferencia Episcopal, cerca de 70 obispos y arzobispos de todo el país celebran desde ayer la Asamblea Plenaria Ordinaria.

En la Asamblea número 73, los prelados analizarán además la crisis nacional y la violencia desatada contra varios religiosos.

El encuentro, al que también asistió el nuncio apostólico, Beniamino Estella, fue instalado a la 9:30 a.m. de ayer y finalizará el próximo viernes.

La designación del nuevo presidente de la institución, que se dará a conocer hoy durante un acto especial, se realiza de acuerdo a los estatutos que rigen a la Conferencia Episcopal y que no permiten que la máxima autoridad de la Iglesia Católica en el país permanezca en el cargo por más de dos períodos.

Según monseñor Giraldo, su sucesor deber ser un hombre sensible a los problemas del país y un trabajador incansable por la paz de Colombia.

Ante el inminente retiro de la Presidencia, el prelado se mostró satisfecho por la labor cumplida, aunque confesó que no haber conseguido la paz es una de sus grandes preocupaciones.

"Si alguna cosa aprendí en este tiempo es que nunca frente a una situación difícil podemos perder el ánimo y pensar que los horizontes se cerraron", finalizó monseñor Giraldo.

Hombre de paz

El obispo de Medellín, monseñor Alberto Giraldo Jaramillo, ocupa desde 1996 la Presidencia de la Conferencia Episcopal Colombiana, cuando fue designado para suceder a monseñor Pedro Rubiano Sáenz, actual cardenal primado de Colombia.

Aunque la Presidencia de la institución religiosa sólo puede ser ocupada por tres años, monseñor Giraldo fue ratificado en el cargo y permaneció en él un periodo más.

Como máximo representante de la Iglesia Católica en Colombia, monseñor Giraldo se destacó por su labor por la paz, para lo que unió los esfuerzos de todos los obispos y sacerdotes del país para proponer un plan de trabajo basado en la consecución de la tranquilidad de todos los colombianos.En ese mismo sentido, también hizo parte del equipo de negociadores del Gobierno en el proceso de paz con las Farc.


28 de Junio de 2002
EL TIEMPO.COM

Asesinado sacerdote José Hilario Arango en Cali

La víctima era el encargado de la parroquia del barrio Pampa Linda, y acababa de oficiar una misa en la iglesia de la localidad cuando dos hombres encapuchados, que lo aguardaban, le propinaron seis disparos y trataron de huir.

En menos de cuatro meses, la Iglesia en Cali volvió a sufrir el luto por la violencia.

El crimen ocurrió en similares circunstancias a las que rodearon la muerte del arzobispo Isaías Duarte Cancino, quien murió en las afueras de la iglesia del Buen Pastor del barrio Ricardo Balcázar, en el oriente de la capital vallecaucana, el pasado 16 de marzo.

El padre Arango sólo oficiaba la misa de los jueves a las 7:00 de la noche en la parroquia de Santa Teresa, de la calle segunda con carrera 61, entre los barrios Pampalinda y Puente Palma. Por eso, algunos vecinos se declararon sorprendidos por el atentado.

El ataque ocurrió cuando el sacerdote salía del templo y se dirigía a su vehículo estacionado a unos metros. Un hombre, al parecer encapuchado, se acercó y le disparó en tres ocasiones.

El sacerdote habría sufrido una herida en el cuello que le provocó la muerte cuando era sometido a una cirugía.

El pistolero salió a pie por el sector, pero la Policía fue alertada de los hechos y la comunidad se unió a una persecución que llegó hasta una zona verde enmontada, a tres cuadras de la iglesia.

El agresor, que hasta noche no estaba identificado, murió en el abaleo. No se precisó si estaba acompañado de otras personas en ese momento.

"Se emprendió una persecución de los delincuentes, se montaron cercos de seguridad y se utilizaron inclusive perros para buscarlos entre la maleza. Y luego cuando se aproximaba una patrulla uno de los delincuentes se enfrentó y fue dado de baja", precisó el general Jorge Rodríguez, comandante de la Policía de Cali.

El general Rodríguez señaló que el otro hombre fue capturado en cercanías del templo; pero la operación policial continuaba porque al parecer otras personas vigilaban desde un automóvil la ejecución del crimen.

El sacerdote, de 47 años, oriundo de Frontino (Antioquia), prestaba sus servicios en la iglesia del Camposanto Metropolitano del Sur, pero los jueves acudía al templo de Pampa Linda.

Anoche, las autoridades buscaban precisar si el atentado estaba dirigido en su contra.

"Estos hechos de violencias nos dejan consternados. Le pedimos a Dios que nos ayude y tenga piedad de nosotros", dijo el arzobispo encargado Édgar de Jesús García, quien asumió tras el homicidio de monseñor Duarte Cancino.

Uno de los tres implicados en el crimen del entonces arzobispo de Cali fue asesinado el 30 de mayo en el interior de la cárcel de Palmira.

El canciller José de Jesús González dijo que no existía información sobre amenazas o algún conflicto del sacerdote Arango.

Las autoridades aún investigan si el crimen de monseñor Duarte fue obra de narcotraficantes aliados con políticos corruptos del departamenteo de Valle ?cuya capital es Cali? o de guerrilleros izquierdistas a quienes él había fustigado duramente.

La Iglesia católica colombiana ha denunciado en reiteradas ocasiones que sus clérigos son víctimas constantes de amenazas de muerte, pero advirtió que ello no los hará desistir de su misión pastoral.


6 de Mayo de 2002
EL COLOMBIANO


Un diputado perdió a 42 familiares en la matanza de Bojayá
.

Cuarenta y dos de los al menos 110 muertos que causó hace cuatro días un ataque de la guerrilla de las Farc en el remoto poblado colombiano de Bojayá, eran familiares del diputado regional Joaquín Palacio, dijo este el propio político.La mayoría de las víctimas de la familia eran niños, denunció el diputado desde Quibdó, la capital del departamento selvático del Chocó, durante una entrevista con la radio bogotana "Caracol".

Palacio dijo que en un primer momento temió por la suerte de casi setenta de sus familiares, que fue el número de allegados muertos o desaparecidos que le fue informado en principio desde el poblado, que se encuentra a unos 800 kilómetros de la capital colombiana.

"De mi familia han aparecido 28 personas", agregó el diputado, y explicó que éstos se habían refugiado en las selvas de la parte alta de Bojayá, también conocido como Bellavista.Tras el regreso de esos lugareños, continuó Palacio, "lo que tenemos confirmado son 42 muertos" de su familia. Los fallecidos fueron sepultados dentro de una fosa común en la finca de los Palacio, en la zona rural de Bojayá.

"Con mi hermano acordamos sepultarlos en una fosa común, para que el Estado, si quiere ir a hacer la exhumación de los cadáveres", pueda llevar a cabo esa tarea más fácilmente, explicó.Entre los muertos "están dos hermanos, dos cuñadas, dos primeros hermanos, una prima segunda y, en la mayoría, niños", dijo el político.

La de los Palacio es una "familia muy numerosa", pero "el futuro (de ella) se ve bastante comprometido", se lamentó el político, que forma parte de la Asamblea Departamental del Chocó, el legislativo regional.

El diputado dijo que en el ataque sobrevivió su esposa, una educadora del poblado que sufrió heridas en el rostro y en una pierna. La pareja tiene tres niñas, que en el momento del ataque rebelde se hallaban en Quibdó, continuó Palacio.

El diputado reiteró que fue un cilindro de gas doméstico con explosivos y metralla el que causó la tragedia de Bojayá, que sorprendió a los lugareños en la parroquia católica.
El artefacto fue lanzado por rebeldes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) durante combates con miembros de las ultraderechistas Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá (Accu).

Los enfrentamientos se desataron por el ingreso en Bojayá y la vecina población de Vigía del Fuerte de las Accu, el principal grupo paramilitar del país. Según las autoridades eclesiásticas locales, los paramilitares llegaron el pasado 21 de abril a las dos localidades, que hasta entonces estaban bajo control de las Farc, que es la primera guerrilla en importancia de Colombia.

Los mandos militares calculan que en los combates, que comenzaron el pasado miércoles, participan unos 800 guerrilleros y 600 ultraderechistas.


6 de Mayo de 2002
EL COLOMBIANO

110 muertos y 108 heridos en atentado contra iglesia de Bojayá,
según informe oficial Bogotá.

Un total de 110 muertos -entre ellas 45 niños-, 108 heridas y al menos 48 desaparecidas es el balance oficial del ataque contra la iglesia de Bojayá, informó este lunes el ministro del Interior colombiano, Armando Estrada.

El jueves pasado un cilindro-bomba explotó en una iglesia de Bojayá, donde unos 300 campesinos buscaban refugio de los combates entre las FARC y los paramilitares que se presentaban en la región desde el lunes.

Informes extraoficiales habían dado parte previamente de al menos 108 muertos y 105 heridos.

"El informe que podemos entregar hoy (lunes) es de 110 muertos debidamente registrados, en su gran mayoría mujeres y niños", declaró Estrada a periodistas.

Agregó el funcionario que "los heridos que nos reportan los centros de salud de Vigía del Fuerte (noroeste, en el departamento de Antioquia) y los organismos de socorro que acudieron al sector el sábado es que son 108 personas las que se encuentran hospitalizadas o atendidas por médicos".


6 de Mayo de 2002
EL PAIS

"Esto fue un genocidio"
Cifra de muertos se elevó a 108, según confirmó la Fiscalía. Heridos, un centenar.

"Aquí lo que hubo fue una masacre y un genocidio de las Farc, que atacaron a la población civil que se había refugiado en una iglesia".

Con esta frase, el presidente Andrés Pastrana condenó ayer el asesinato de 108 civiles, entre ellos 45 niños, ocurrido durante el ataque a la iglesia del municipio de Bojayá, en el departamento del Chocó, al atribuir este insuceso a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Farc.

Y agregó: "No hay un hecho como éste que se haya presentado en otro país del mundo que no sea calificado como terrorista. Si esto no es terrorismo, la pregunta que me hago como Presidente, la que se hacen los amigos del Chocó y todos los colombianos es: Si esto no es terrorismo, ¿qué es terrorismo?".

Con esta pregunta, el presidente Pastrana hizo una clara alusión a la determinación de la Unión Europea de dejar por fuera a las Farc de la lista de terroristas, y reclamó que "por eso esperamos que el mundo nos acompañe, que no haya lugar en el mundo para quienes atenten contra la población civil, como en este caso aquí en el Chocó, como es el caso de las Farc".

El Mandatario, al presidir un consejo de seguridad extraordinario llevado a cabo en el batallón Manosalva de Quibdó, dijo que tanto los soldados como la Infantería de Marina desarrollan una estrategia para recuperar, tanto a Bojayá y a Vigía del Fuerte.

Debido a que estas dos poblaciones resultaron afectadas por los ataques de los grupos armados ilegales, el presidente Pastrana confía que las medidas tomadas den resultados a más tardar en el transcurso de hoy.

Las autoridades han reportado, además de las víctimas fatales, que al menos un centenar de personas resultaron heridas.

La cifra fue confirmada por Justo Pastor Rodríguez, director nacional de Fiscalías.

"Dentro de esta tragedia tan grande que enluta al país debemos registrar la pérdida de 45 niños que se encontraban en la iglesia. Fueron disparados numerosos misiles", relató el funcionario.
De la misma manera, el Director de Fiscalías confirmó que hasta ayer 63 cadáveres habían sido sepultados y que otros 45 faltaban por ser inhumados.

Ayer, al cierre de esta edición, se reportó la desaparición de unas cien personas, pero la cifra no fue confirmada oficialmente ni tampoco fueron suministradas sus identidades.

Los combates entre rebeldes de las Farc y paramilitares agrupados en las Autodefensas Unidas de Colombia, AUC, se registraron en las poblaciones de Vigía del Fuerte, en el departamento de Antioquia, y de Bojayá, en el de Chocó.

El Ejército reveló que en medio de los combates las Farc atacaron el jueves con misiles de fabricación casera la iglesia de Bojayá, en donde decenas de civiles se refugiaban, y las explosiones causaron la cifra ya conocida de 108 muertos y el centenar de heridos.

Sin embargo, el presidente Pastrana enfatizó ayer que "queremos ser claros: aquí no hubo un enfrentamiento entre las AUC y las Farc, lo que hubo fue un genocidio".

Tras el Gobernador

Fuentes extraoficiales indicaron que la ola de violencia desatada en los últimos días entre los departamentos de Antioquia y Chocó se debe a que en esa zona se encontraría el gobernador de Antioquia, Guillermo Gaviria.

Por esta razón, las Farc y las autodefensas estarían enfrentadas, ya que estas últimas pretendían rescatar al mandatario seccional.Esta última versión también fue confirmada por el director de Fiscalías, Justo Pastor Rodríguez.

En cuanto a la actitud del presidente Pastrana frente a la posición asumida por la Unión Europea, acerca de no incluir a las Farc en el listado de terroristas, el Mandatario dijo que "aquí es donde reiteramos que no entendemos el caso de la Unión Europea".

Agregó que "no sé si se necesita un acto distinto a este que vivimos los colombianos y que sufrieron los amigos del Chocó, para que califiquen de terroristas a las Farc. Manifestó que "vamos a insistir. Ayer tuve la oportunidad de hablar con la ministra de Relaciones Exteriores de Suecia y ellos están haciendo toda una evaluación de esta consideración. Igualmente esperamos hablar con el embajador de Francia esta semana. No hay un hecho como este que se haya presentado en otro país del mundo que no sea calificado como terrorista".


6 de Mayo de 2002
EL PAIS

Lista de materiales incautados por el DAS

Material explosivo

183 bloques de pentonita
115 bolsas de pentonita escama
149 unidades de pentonita cilíndrica
66 unidades de pentonita cilíndrica
44 unidades de pentonita cilíndrica de media libra
4 canecas de leche cargadas con 20 kilogramos de pentonita y metralla c/u
9 latas de cerveza con explosivo pentonita
3 jarras de aluminio cargadas con pentonita, metralla y brea
1 rollo de cien metros de mecha lenta
1 rollo de 30 metros de cordón detonante
4 sistemas eléctricos para activación de explosivos
6 controles remotos para cargas explosivos

Comunicaciones

2 radios motorola

Material de intendencia

20 uniformes completos (gorra, camisa, pantalón camuflado de uso privativo de las FF.MM)
10 uniformes completos (uso privativo de la Policía Nacional)
10 chalecos distintivos negros con emblemas de la SIJIN
20 pares de botas (tipo militar)
116 distintivos de las FF.MM
8 gorras de la SIJIN
4 Fiyat negros
4 arnés negros
2 correas tipo reatas negras
2 porta proveedores negros
1 báscula mediana
9 cavas de icopor

Armamento

23.308 cartuchos calibre 5.56
7.514 cartuchos calibre 7.62
3.749 cartuchos calibre 7.62 especial
101 granadas MGL diferentes series
30 granadas IM 26
14 granadas para fusil
12 granadas B40
1 fusil R15 calibre 5.56 con su lanzagranadas
2 fusiles MAK 90 sporter calibre 7.62
1 rifle Remington calibre 22
1 fusil Strum-ruger
1 fusil con cajón de mecanismo
1 miniusi de fabricación israelí
1 subametralladora MP5K
2 pistolas Pietro Beretta
2 pistolas intratec
1 pistousi pavonada
1 revolver Colt Pitón
1 revolver hechizo doble cañón
3 carros de pistola CZ
2 lanzagranadas de 40mm
1 Rocket HE
5 proveedores plásticos
26 proveedores metálicos
3 proveedores metálicos para fusil
2 proveedores para pistola Pietro Beretta
6 proveedores metálicos calibre 9mm
1 silenciador para subametralladora
2 proveedores metálicos con capacidad para 20 calibre
2 proveedores metálicos con capacidad para 30 calibre

El Departamento Administrativo de Seguridad, DAS,
logró desmantelar, en el barrio Junin de Cali, el más
grande cargamento de armas y explosivos que las
autoridades hayan descubierto a las Farc en el Valle
del Cauca. El Director General del DAS, Coronel Germán
Jaramillo, explicó que 'las Farc pretendían realizar un
secuestro masivo como el sucedido en días pasados
en la sede de la Asamblea del Valle'


24 de Abril de 2002
EL TIEMPO

Farc buscan ruta de emergencia
para sacar coca de antigua zona de despeje.

El grupo subversivo estaría perdiendo más de 1.000 millones de pesos ante la imposibilidad de despachar cerca de 30 toneladas de droga.

El alcaloide habría quedado represado entre La Macarena y Uribe (Meta) y San Vicente del Caguán (Caquetá).

Según lo revela un informe de inteligencia entregado por el Ejército al Gobierno, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia tenían listas para negociar varias toneladas de coca, que serían despachadas desde las pistas clandestinas en La Macarena, hacia Venezuela, Surinam y Centroamérica.

El mismo reporte revela que después del 20 de febrero, los despachos desde el área quedaron cancelados y la estrategia de la guerrilla cambió.

"Para el secretariado de las Farc resulta engorroso transportar varias toneladas de cocaína desde la antigua zona de distensión a través de las selvas del Guaviare y el Vichada. Por esta ruta además de necesitar intermediarios para llevar los cargamentos hasta las fronteras con Brasil y Venezuela, no hay seguridad de recibir el pago en efectivo y se corre el riesgo de ser localizados por los aviones de las Fuerza Aérea Colombiana (FAC)", señala el informe.

Ante la situación, por orden del secretariado, se pactaron cuatro nuevas rutas de evacuación desde San Vicente y La Macarena, hasta el pacífico.

"Gracias a las labores de inteligencia, los satélites rastrearon varios de los cargamentos y en un trabajo conjunto con la Armada Nacional, se han incautado en los últimos dos meses más de 16 toneladas en puertos piratas entre Nariño, Cauca y Valle", reseña el documento.

Importancia del pacífico

En una comunicación interceptada hace 20 días, el jefe guerrillero Fabián Ramírez, le ordena a los comandantes de los frentes 6 y 29, tener disponibles a sus hombres para que reciban la mercancía que va a llegar.

También ordena los ataques a las poblaciones de Coconuco, La Cruz, Génova y San Pablo (Nariño), para que las tropas de la III Brigada que atienden la situación en la cordillera occidental, se desplacen a la zona y se pueda romper el cerco militar que impide sacar hacia la Costa Pacífica cinco toneladas de cocaína.

De esta cantidad, el pasado viernes la Armada logró incautar tonelada y media que era transportada en una embarcación Go-fast (lancha rápida), al noroccidente de Buenaventura (Valle).

"Detectamos que la guerrilla decidió evacuar la droga en paquetes de un cuarto de tonelada, para tener manejo de transporte. Todos los cargamentos van con destino a México a través del Pacífico", le dijo a EL TIEMPO un oficial de inteligencia militar encargado de la investigación.

"La guerrilla dejó atrás intermediarios como Fernandinho y ahora negocian directamente con la mafia. En el Pacífico donde cierran el trato, las Farc les pone la cocaína pura en lanchas y los narcotraficantes les pagan en efectivo", agregó la fuente.

Cocaína pura

Sin embargo, lo que más ha impresionado a los miembros de inteligencia militar, es la técnica empleada por las Farc para obtener una droga de alta pureza.

"Cuando la guerrilla negociaba desde Barrancominas (Guainía) con el cartel de Brasil, la mayoría de las entregas eran cristal y pasta de coca. Ahora no cabe duda de que lo que hicieron en la zona de distensión, fue tecnificarse porque la pureza de la cocaína que se ha incautado es de alta calidad", aseguró el oficial.

"Sabemos que todavía hay muchas toneladas de cocaína flotando entre la antigua zona de distensión y la costa pacífica. La guerrilla necesita dinero urgente y por el momento su único soporte es esa droga", concluyó la fuente de inteligencia.


Poco a poco se consolida la acción guerrillera como una persecución de índole religioso.

Hace días asesinaron a un Obispo a Monseñor Duarte Cancino en Cali. El país no sale del asombro y sobresalto ante este crimen, cuando nuevos hechos se repiten. Más de 45 sacerdotes han sido sacrificados por el terrorismo en los últimos años. Comienza también a verse un éxodo de religiosos.


8 de Abril de 2002
EL TIEMPO

Secuestrados dos sacerdotes en Arauca

El párroco de Saravena, Saulo Carreño, y el de Arauquita, Teodoro González, fueron secuestrados el pasado sábado cuando iban a cumplir una misión humanitaria para recibir a un grupo de siete alcaldes, concejales y diputados del departamento de Arauca, que están secuestrados por el Ejército de Liberación Nacional (Eln).

El obispo de Arauca, monseñor Rafael Arcadio Bernal, protestó por el secuestro de los dos sacerdotes y dijo que esta acción "vulnera los derechos de los sacerdotes y el sentimiento religioso de la comunidad cristiana''. El alto prelado agregó que haber engañado a los dos sacerdotes con el señuelo de invitarlos a recibir a otros rehenes, "debilita gravemente la credibilidad de los autores'' del secuestro.

La autoría del plagio de los clérigos fue reinvidicada por subversivos de ese grupo, a través de un comunicado enviado la emisora Voz del Cinaruco, de Arauca, en el cual exigió la presencia de una delegación de autoridades departamentales, la Cruz Roja, la Iglesia Católica y los medios de comunicación para entregar a sus nueve rehenes. La condición fundamental impuesta por la guerrilla para la liberación de los secuestrados en el comunicado, es "el derecho a divulgar nuestro mensaje'' por los medios.

El texto explica por qué el Eln están "empleando la violencia revolucionaria'' contra Arauca, cuyos municipios han sido objeto de ataques en los cuales han sido destruidas decenas de viviendas, estaciones y torres de energía. Padre de la Arquidiócesis de Cali sale del país Simultáneamente, el padre Gersaín Paz, jefe de comunicaciones de la Arquidiócesis de Cali, y cercano colaborador de monseñor Isaías Duarte Cancino, asesinado el pasado el 16 de marzo, anunció hoy que saldrá del país debido a las amenazas de muerte que ha recibido por sus denuncias sobre los posibles autores del crimen del jerarca católico.

"Mis superiores están muy preocupados por mi seguridad, por lo cual tengo que irme temporalmente'', dijo el padre Gersaín. "Pero no me arrepiento de nada de lo que he dicho'', agregó el sacerdote que no precisó de donde provienen las amenazas en su contra. Al parecer podría tratarse de las mismas personas que asesinaron al arzobispo Duarte Cancino, después de haber denunciado la presencia de "dineros malditos de la droga'', financiando campañas de aspirantes al Congreso en las elecciones del pasado 10 de marzo.


8 de Abril de 2002
EL TIEMPO

Papa reprueba asesinato de sacerdote en el Huila

El Papa Juan Pablo II expresó hoy su tristeza y rechazo por el asesinato del sacerdote colombiano Juan Ramón Núñez y del feligrés Joaquín Quebrada y "reprobó, una vez más, con vigor cualquier atentado a la vida y dignidad de las personas".

El Pontífice animó a sacerdotes y evangelizadores que prestan sus servicios en Colombia a poner todas sus esperanzas en la fuerza de vida y de paz que nace de Jesús, "para continuar sin desaliento en su misión pastoral".

El Papa expresó su pésame en un telegrama enviado en su nombre por el cardenal secretario de estado, Angelo Sodano, al obispo de Garzón (Colombia), Libardo Ramírez Gómez, a la cual pertenecía el padre asesinado. En su misiva, ofrecía sufragios por el eterno descanso de esas personas "víctimas de una violencia tan pertinaz y feroz como injustificada y deleznable, que no ha ahorrado la vida de un sacerdote de Cristo mientras ejercía su ministerio sagrado", ya que el cura fue asesinado cuando distribuía la comunión. El Obispo de Roma expresó a los familiares del sacerdote y a los del feligrés Quebrada su cercanía espiritual en estos dolorosos momentos. Ciudad del Vaticano.


6 de Abril de 2002
EL TIEMPO

Asesinado sacerdote en plena misa

Un grupo de pistoleros irrumpió anoche en la iglesia de La Argentina (Huila) y en plena misa asesinó al cura párroco Juan Ramón Núñez. En la acción criminal también murió un feligrés, identificado como Joaquín Quebrada.

Las primeras investigaciones de la Policía señalan que guerrilleros de la columna móvil Téofilo Forero de las Farc serían las responsables del doble crimen. Sin embargo, no se conocía de amenazas contra la vida del religioso."Montamos un amplio disposivo de persecución para tratar de dar con el paradero de los pistoleros y determinar los móviles de este terrible crimen", dijo anoche a este diario el coronel Joaquín Correa, comandante de la Policía Huila.