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LA REALIDAD [Agosto 5]
Destaque
Internacional - Informes de Coyuntura
Año VI - No. 145 - Resp.: Javier González,
Buenos Aires / Madrid - Agosto 5., 2004.
Venezuela: Chávez, violencia y "epicentro"
revolucionario
Despierta legítima desconfianza lo que
esté por detrás del rapto de "pacifismo"
castro-chavista, y lo que pueda estar siendo preparado por
grupos radicales de izquierda, por ocasión del referendo
del 15 de agosto.
En el programa dominical "¡Aló, Presidente!",
del 1o. de agosto pp., el controvertido mandatario venezolano
Hugo Chávez las emprendió contra alegadas corrientes
"violentas" y "terroristas" de la oposición
que, por ocasión del próximo referendo revocatorio
del 15 de agosto, estarían preparando un "atentado"
contra "la paz".
Inmediatamente, órganos de izquierda latinoamericanos,
como el periódico Granma, del Partido Comunista de
Cuba, se hicieron eco de la arenga presidencial, rasgando
sus vestiduras sobre la "violencia" que la "contrarrevolución"
estaría tramando en Venezuela.
Ni el dictador comunista Fidel Castro ni su discípulo
Hugo Chávez tienen una trayectoria en defensa de la
paz. Todo lo contrario. Es por ello que despierta legítima
desconfianza lo que esté por detrás de este
rapto de "pacifismo" castro-chavista, y lo que pueda
estar siendo preparado por grupos radicales de izquierda,
por ocasión del referendo del 15 de agosto. Por ejemplo,
dependiendo de los resultados, al mismo tiempo se incentivaría
el caos socio-político y se responsabilizaría
genéricamente a la oposición.
En esta hipótesis, ¿cuál sería
el papel de las centenas, y tal vez millares, de asesores
de inteligencia cubanos actualmente en Venezuela? Sin ir más
lejos, el 2 de agosto pp., en cadena de radio y televisión,
el mandatario venezolano se jactó de haber traído
a Venezuela más de 13 mil médicos cubanos, que,
como se sabe, en la isla-cárcel han sido adiestrados
para ser mitad facultativos y mitad "comisarios políticos".
Violencia: contradicción
de Chávez
El presidente venezolano, durante su visita al 3er.
Foro Social Mundial de Porto Alegre, en febrero de 2003, llegó
a amenazar con la lucha armada a la misma oposición
a la que hoy acusa de "violenta": "Yo guardé
mi fusil y no quiero volver a tomarlo, pero allá lo
tengo guardado y si las oligarquías no aceptan los
cambios en paz, como dijo el 'Che' Guevara, ruidos de combates
y ráfagas de ametralladoras tronarán".
La contradicción entre el "pacifista" del
2004 y el "belicista" del 2003 es flagrante y puede
calificarse como un caso de hipocresía llevada a su
último extremo.
Altamira: profanación
y sacrilegio
El potencial de violencia de determinados grupos
pro-chavistas no puede ser subestimado, habiendo llegado hasta
la profanación y destrucción de imágenes
de la Virgen María en la Plaza de Altamira, Caracas,
el 6 de diciembre de 2003, con caracerísticas que hacen
recordar la furia antirreligiosa de las grandes revoluciones
de la Historia.
Venezuela, "epicentro"
revolucionario
En el programa "¡Aló, Presidente!",
del 18 de julio pp., el mandatario afirmó que Venezuela
es actualmente "uno de los epicentros" de transformación
revolucionaria en el mundo. Dicha afirmación contiene
una verdad indesmentible. Primero, por el peso natural de
Venezuela en América del Sur y Central, así
como también en el Caribe. Y segundo, por las características
propias del proceso revolucionario en curso en dicho país.
Castro y Chávez: "hermanos
siameses"
El futuro que depara al chavismo coloca un dilema para las
izquierdas continentales, en particular, para el comunismo
cubano, cuyo dictador, Fidel Castro, se ha transformado en
una especie de "hermano siamés" político
de Chávez. Un eventual fracaso electoral del actual
gobierno afectaría también al resto de las izquierdas
latinoamericanas, como los movimientos comuno-indigenistas
de Bolivia, Perú y Ecuador; las guerrillas colombianas;
los "sin tierra" brasileños; los "piqueteros"
argentinos, etc.
No en vano en "¡Aló, Presidente!" del
18 de julio pp. se hizo presente el obispo "liberacionista"
brasileño Monseñor Tomás Balduino, llevando
un documento de adhesión de figuras de la izquierda
pro-castrista de ese país y de miembros del Foro Social
Mundial, oriundos de varios países, preocupados con
las consecuencias de una derrota chavista.
La recíproca también es verdadera: un triunfo
de Chávez podrá significar un recrudecimiento
del espíritu revolucionario lationoamericano, todo
lo cual habla en favor de la relevancia internacional del
"epicentro" venezolano y de todo lo que está
en juego.
Chávez: fragilidad de
apoyo popular
Por otro lado, no escapa a Chávez y a sus mentores
la fragilidad del apoyo que ha obtenido en ciertos sectores
de la opinión pública venezolana, basada en
una demagogia populista. Para suplir esa carencia, está
intentando manipular el propio sentimiento religioso del pueblo
venezolano. Por ejemplo, en el referido programa radial del
18 de julio, llegó a invocar la protección de
la Virgen de Coromoto, Patrona de Venezuela, de la Virgen
de Chiquinquirá, Patrona de la ciudad de Maracaibo
y hasta de San Miguel Arcángel...
También aquí el actual mandatario venezolano
no hace sino seguir el ejemplo del dictador cubano, quien
para anestesiar a la opinión pública no dudó
en bajar de la Sierra Maestra con una medalla de la Virgen
de la Caridad al cuello.
Venezolanos: lección
histórica
Que la Providencia conceda a los venezolanos la lucidez necesaria
para discernir el trigo de la cizaña, sabiendo evitar
las celadas del adversario. Así, el próximo
15 de agosto, a través del voto e inspirados en un
legítimo deseo de paz -"la tranquilidad del orden",
como la definió San Agustín- estarán
en condiciones de frustrar los planos totalitarios del castro-chavismo.
Venezuela pasará a ser entonces un decisivo "epicentro"
de defensa de la libertad en América Latina y en el
mundo entero. |